Otra búsqueda

A veces la belleza de la Naturaleza se manifiesta y se comporta de forma inusualmente extraña ante nuestra visión y ante nuestra forma de entender las cosas, puede que sea un signo o un aviso más, una llamada de auxilio dirigida a una decadente civilización, probablemente, ello sea también una visión intuitiva ante una futura inevitable extinción o, quizás una forma de llamar la atención ante nuestro descuido para velar por ella, por desidia quizás o, porque los pueblos decidieron favorecer obstinadamente una comodidad que se mira sólo a si misma sin ninguna visión de futuro, lejana a la naturaleza, como si, al mismo tiempo, no existiese un tercer ente axiológico que nos permita ir más allá. Desde el confort de nuestros hogares presididos por la televisión, seguramente, sea muy difícil comprender qué clase de belleza existe en el exterior de ese ficticio bienestar, de qué está compuesta y para que sirve, excluyendo de ello la que vive en nosotros y le da forma a las artes y a las que a estas suplantan. Hablamos de la belleza que no pertenece a todo aquello que nosotros hemos creado desde que existimos. En su búsqueda, numerosas ocasiones han sido y son en las que hemos llevado nuestro cuerpo a su límite físico para encontrarla y comprenderla, adentrándonos allá donde se alzan las enormes magnitudes milenarias que dan forma a la tierra y desde donde nace toda la belleza, donde el pensamiento adquiere la capacidad para absorberla y describirla haciendo de las palabras poesía, donde las más puras percepciones y emociones se originan. Allí y ello, nos transporta a esas otras esferas que siempre han estado ahí, desapercibidas o ignoradas por quienes jamás alzaron la vista hacia otros horizontes, nos adentramos en esa otra dimensión desde la que poder observar desde fuera nuestro mundo cotidiano y nuestras conductas para juzgarlo por uno mismo, así, de la mano de la belleza, nos trasladamos a lugares en los que, la tierra desde que comenzó a latir, dejó marcado su límite para siempre con ella misma y para con nosotros, y allí, sus latidos nos hablan de nuestra ignorancia, nos transfieren el sentido de nimiedad de nuestra forma de existir y nos pregunta cual es la extraña razón que existe para que nos conmueva su presencia, en ella sus silencios son enormes, tan sólo rotos por las nubes que rozan las rocas de verticales e inexploradas paredes, al mismo tiempo, las sonoridades que viajan con el aire que transporta las esencias mas antiguas, atrapadas desde hace miles de tiempos distintos, desde que salieron a lomos de algún cometa o a bordo de extrañas ondas intemporales, se estrellan sigilosamente entre las grietas pedregosas y caen sobre el espesor de la hierba.

[ Robert Schroeder – Utopía https://youtu.be/g9XqTpgeP-A ]

Al filo de aquellos límites, al borde de los abismos, con los pies colgando sobre los inmensos vacíos que van dando forma a los valles en los que la eternidad lucha contra el tiempo para no desvanecerse, donde los ecos del crocitar de las grajas de pico amarillo navegan por el aire impregnado del olor que desprende el suelo del mar de Tetis cubierto de verdes prados y salpicado de errantes moles pétreas, ahí, aunque nadie lo sepa, se guarda desde siempre el poder que contiene la inteligencia para la comprensión ante la incomprensión subsiguiente al razonamiento que, sin prisa de ninguna clase, indaga entre terrenos inexplorados a lomos del escombro que quedó amontonado cuando se hizo el mundo, ahí quedaron para siempre, entre los enebros manchados de nieve, las palabras dichas por quienes hablaban con las cosechas, quienes acariciaban sus hojas mientras vigilaban con atención el vuelo de las águilas y los quebrantahuesos que avanzan livianos sobre el aire como si no existiese un mañana. En ese instante, todo eso que va sucediendo, se traduce al silencio y al acto de contemplar que, al mismo tiempo, generan una doble sensación sólo a quiénes prestan atención a ello: la admiración por todo el hallazgo y el descubrimiento respecto de la inequívoca belleza que nos circunda, el placer de dialogar con el propio pensamiento que también forma parte de ella y, por otro lado,  la sensación de pérdida provocada por el encuentro con una realidad prefabricada que, se inclina a ocultar las cosas verdaderamente valiosas pertenecientes al mundo de los que no son fieles a los nuevos cannones diseñados por cerebros carcomidos, por nuevas adicciones sociales tendidas sobre valores que nada enriquecen a las personas, reunidos, además, ante la inmoral forma de actuar de quienes las crean y que son capaces de esquilmar nuestros bienes comunes sin escrúpulos y sin ninguna visión de futuro. A ello habría que sumarle la arraigada y quizás, excéntrica aceptación social de todo ello y de los adoctrinamientos que poco a poco se imponen marchitando el uso de la razón, pues sólo sirven como semillas que nunca paran de germinar en el sentido opuesto al que marca lo universal, avanzando sobre un camino trazado hacia un crecimiento erróneo porque es lejano al acorde con las verdaderas, justas y saludables posibilidades de la humanidad.

[ Christoffer Moe Ditlevsen – Hanna Ekström – Anna Dager – The Dawning  https://youtu.be/QVqDvglMxQM ]

Así, todas las creencias, todas las ideologías y todo aquello que reúne a los seres bajo un mismo crisol, no son más que los asideros para las almas que no encuentran otro signo distinto como base para extender sus capacidades, para aquellos que optan por no usar el discernimiento como capacidad con la cual es posible desgajar de ese enjambre lo autentico y todo lo que lleva el deseo verdadero sin atadura alguna por las imposiciones que la sociedad ejerce. Esos sistemas masivos no sirven de ninguna manera para distanciarse de las imposiciones sociales con las que se adiestra el comportamiento y se fulminan libertades. Debía imponerse en todo orden de cosas los actos de rebeldia ante la ineptitud, la hipocresía de gobernantes y de quienes los hacen, ante la desfachatez de esgrimir banderas y trazar fronteras, ante la lesa cultura que se usa como estandarte del desconocimiento y la sin razón.

[ Martin Nonstatic – Unlocked (Aes Dana remix) https://youtu.be/72Q5JQpLTCk ]

Ahora, en un ejercicio de necesaria lucidez social, usamos la razón y con ella desgranamos las certezas solapadas bajo lo incierto, tras las mentiras, (Jesus Ferrero nos dice:
«Las convicciones son más enemigas de la verdad que las mentiras», decía Nietzsche. Sirve para todos los que ahora enarbolan sus convicciones en detrimento de la verdad, que se ha convertido en una estructura ausente».), nos debatimos buscando una fórmula para sustituir los actuales conceptos que estructuran nuestro crecimiento social y económico y el pensamiento contemporáneo que lo acompaña y sobre el cual navegamos, por algo que sea más racional, menos excluyente con nosotros mismos y nuestro entorno y, al mismo tiempo más cercano con la naturaleza que habitamos y la tecnología que creamos como servicio para que nos asista, no como una herramienta para dominio de la esclavitud, ni como medio disuasorio de la libertad y, sobre todo, por algo más justo con todo orden de cosas. Pero nos obstinamos en continuar ejerciendo el dominio del hombre sobre el hombre de forma cada vez más sutilmente sofisticada. Ya hemos llegado a un punto en el que, entre otras cosas, sirva como ejemplo, que, para observar en la noche el firmamento que nos rodea resulta imposible dado que nuestra observación queda aturdida ante la intensidad y cantidad de luces y focos que apuntan hacia los diferentes monolitos, obeliscos, catedrales, pirámides y demás arquitecturas que sólo son signos de nuestra arrogante decadencia antropocénica y, cuando acertamos salir de ese enjambre y levantar la mirada, vemos surcar por el espacio las caravanas de satélites que los magnates pusieron en órbita para su obsceno beneficio, iluminadas como si fuesen astros nacidos en el cosmos. Algún día serán vestigios de nuestro paso que los futuros arqueólogos quizás no lleguen a comprender.

[Brian Crain – Rain (From «Piano and violin Duet https://youtu.be/mxX8279Onbo ]

Asi, inducidos por toda esa pompa que nos aprisiona, sin remedio, las viejas estirpes elegimos vivir dentro de un sueño tan profundo y tan alejado de lo cotidiano que hace de él la única realidad existente, tan distante de aquella otra realidad diaria que se convierte en un refugio donde encontrar amparo y una razón más de existencia, como si fuésemos sobre el camino contrario en el que deambula el mundo que fue hecho para aquellos otros que sólo son productos de la propiedad y que consideran justificables las injusticias sociales con las que convivimos diariamente.

[GERMIND – Dissolution
https://youtu.be/T73H5MHDKI0 ]

Episode of a navigator by Ramón Sánchez

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